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¿Qué hacer frente a la escalada de conflictos sociales?

Por Liz Puma Almanza //

En las últimas semanas los conflictos en el sur del país han marcado la agenda política. Los proyectos mineros de las Bambas, Constancia, Anabi y Antapacay, fueron el foco de atención. Estos conflictos atraviesan el corredor minero del sur, donde se calcula una inversión de alrededor de US$ 20 mil millones de dólares. Tres de los cuatro conflictos escalaron a episodios de violencia, generando altos costos sociales, daños a la propiedad privada y perjuicios económicos para las empresas. Si bien estos conflictos ya se han desescalado y encaminado a través de mesas de diálogo - que cuentan con la participación de altos representantes del Ejecutivo, líderes sociales y autoridades locales - podrían volver a escalar si es que no se cumplen los compromisos que se han venido generando y las partes no ven satisfechas sus expectativas.

Lo que se ha podido observar en el desarrollo de estos conflictos, son debilidades en las capacidades predictivas y preventivas, de lado del gobierno y la empresa. El Gobierno ha desplegado sus intentos por coordinar desde la Presidencia del Consejo de Ministros la gestión de los conflictos, delegando responsabilidades a los sectores de acuerdo a su competencia, sin embargo, todavía no hay claridad sobre su estrategia de abordaje. De lado de la empresa, debilidades para organizarse y construir consensos regionales, dejando de mirar solo el espacio empresarial del área de influencia directa e indirecta, para ver espacios sociales más amplios como el territorio. Por el lado de las comunidades, la debilidad para canalizar sus demandas a través de mecanismos de presión que no desencadenen en episodios de violencia, la poca coordinación entre las autoridades y líderes sociales, que tienen en su ámbito uno o dos proyectos extractivos para priorizar proyectos de desarrollo de alto impacto.

A razón de este tema, el día 29 de noviembre, el Grupo de Diálogo Minería y Desarrollo Sostenible, organizó el 2do Foro de Diálogo "¿Qué hacer frente a los conflictos sociales?”. Participación de alcaldes de Velille, Livitaca, Quiñota del Cusco y Jangas de Ancash, líderes de Oyón, Arequipa, Ancash, Tacna y Cajamarca, funcionarios de empresas mineras, consultores, sociedad civil entre otros. Como ponentes invitados: José de Echave, Responsable del Observatorio de Conflictos Sociales de CooperAccion; Jaime de Althaus, periodista y conductor de Canal N; Roque Benavides, Presidente Ejecutivo de Compañía de Minas Buenaventura y Liz Puma, consultora de ProDiálogo en prevención y resolución de Conflictos.

Se alcanzaron como propuestas a considerar para hacer frente al escenario de conflictividad en el país. A nivel del Gobierno se recomendó:

• Que la PCM delegue en la ONDS la ejecución de la estrategia de gestión de conflictos del gobierno; que esta instancia asuma el liderazgo en la coordinación de intervención (sectorial e intergubernamental) y seguimiento a los acuerdos; categorizar aquellos conflictos que necesitan atender con urgencia; armonizar enfoques de intervención entre los sectores; aprobar el protocolo de coordinación intersectorial; detectar capacidades de diálogo locales, es decir, espacios de diálogo y concertación y actores que puedan ejercer rol de mediadores o facilitadores. Ante la ausencia de operadores políticos buscar aliados locales para coordinar con ellos y complementar las condiciones para el diálogo que permitan acercar a los actores y generar confianza. Retomar iniciativas que quedaron pendientes como el Centro de Excelencia de Actividades Extractivas Sostenibles, que buscaba la trasformación de la cultura empresarial tradicional del país a partir de la promoción de nuevas prácticas de diálogo; el Instituto Nacional de Diálogo y Sostenibilidad, como una alianza Estado-sociedad civil, llamada a diseñar, promover y coordinar políticas públicas, proyectos innovadores y programas eficaces de impacto nacional que contribuyan a generar una nueva “cultura de diálogo”. Se resaltó la necesidad de contar con un Sistema Nacional de Prevención y Gestión de Conflictos Sociales, que incorpore a los gobiernos locales y regionales. Avanzar en la Zonificación Ecológica y Económica, el Ordenamiento territorial, procesos que tendrían que vincularse con los planes de desarrollo local.

En cuanto al sector empresarial:

• La necesidad de pasar del relacionamiento bilateral al relacionamiento multiactor y de la incidencia política para la búsqueda de beneficios privados a la incidencia para el desarrollo local, así como, construir una visión de minería para el país.

En cuanto a las comunidades:

• Incidir en el fortalecimiento de la organización comunal, la promoción de liderazgos constructivos, el ejercicio de la transparencia y el diálogo para la búsqueda de consenso y la planificación al interior de las comunidades; en especial si van a participar en espacio de diálogo, es importante que estas definan sus objetivos, agendas, participantes, roles y los resultados que buscan alcanzar.

Con relación a la sociedad civil:

• A lo largo de estos años se han ido tejiendo redes, tendiendo puentes, se cuenta con un capital social y capacidad para el diálogo. Es necesario seguir fortaleciendo las redes de diálogo y paz con actores de la sociedad civil, promoviendo acuerdos entre la sociedad civil y el Estado, impulsando la articulación de iniciativas en temas de diálogo y prevención de conflictos y promover la formación e intercambio de experiencias. El apoyo de la Cooperación Internacional y las ONGs es sumamente importante.

Es importante que el gobierno, empresa, comunidades y sociedad civil, cuenten con la disposición y apertura para recoger todo este aprendizaje que se ha venido generando a lo largo de estos años. Los conflictos son procesos complejos y necesitan abordajes a la medida, pasar de la lógica de la queja a la propuesta y desterrar la fantasía que algún día no existirán más conflictos. Ser conscientes que cualquier mejora va generar realidades distintas, son procesos abiertos y se tienen que contar con capacidades y recursos para hacer frente a los conflictos.

Los conflictos nos están diciendo que se necesitan cambios y reformas sustantivas. Para esto se tiene que tener voluntad, buscar generar las condiciones para impulsar esa voluntad y claridad para orientar las acciones.

01/12/2016