Blog

Se encuentra usted aquí

¿Cuándo se acabarán los conflictos sociales en el Perú?

La respuesta es sencilla: nunca. Nuestra preocupación debe ir por otro lado, por asegurar que la conflictividad social, componente casi natural de una sociedad democrática, justamente no afecte al sistema en sí, nos referimos al sistema democrático, más bien lo fortalezca, más bien lo retroalimente y sirva éste como marco general en el que los múltiples grupos de interés, públicos y privados, interactúen, muchas veces conflictivamente, cooperen, negocien, en función de los intereses que cada quien busca satisfacer ¿Si no qué es la democracia?

El reciente reporte de conflictos sociales de la Defensoría de Pueblo, correspondiente al mes de octubre de 2009 , registra 286 conflictos sociales, de los cuales 219, de acuerdo a las categorías que este organismo maneja, están activos y 67 en estado latente. Respecto al mes anterior se registran 9 casos de conflictos recientes, 4 casos de conflictos reactivados, 8 resueltos y 106 en proceso de abordaje mediante mecanismos de diálogo. Puno, Lima, Junín y Cajamarca, en ese orden, son los ámbitos geográficos donde más conflictos se han reportado. De acuerdo al tipo de conflicto, la tendencia se mantiene, la gran mayoría son de carácter socio ambiental (46%); por asuntos de gobierno local (16%) y laborales (11%). 
 
En las noticias recientes tenemos algunos casos que están concitando el mayor interés: el conflicto en Abancay, donde los pobladores vienen protestando contra el Presidente de la Región, aludiendo a que este ha beneficiado a la provincia de Andahuaylas en la distribución del presupuesto regional. El Presidente cuestionado, dice haber respetado los acuerdos de la Asamblea en el que se decidieron los criterios de distribución y más bien explica la protesta en su contra por la presencia de agentes de la oposición que buscan destituirlo del cargo. En estos momentos, su Vicepresidente ha asumido el cargo de manera interina. En el Cusco, en la provincia de Espinar, las protestas se han ido agudizando. Los pobladores se oponen a la concesión del proyecto hidroenergético Majes Siguas II, argumentando que su puesta en marcha afectará la dotación hídrica de la zona; ProInversión, parte interesada en el que el proyecto se viabilice, plantea que tal situación se dé y más bien plantea que lo que hay es un tema de desinformación y agitación por parte de grupos violentistas. La entrega oficial de la concesión está prevista para el 10 de diciembre próximo y figuran  como postores  Odebrech, JJ Camet, Graña y Montero, Andrade Gutierrez, OHL y Besco y Camargo Correa.
 
El estudio de balance hídrico del río Apurimac, por parte de la Autoridad Nacional de Aguas, será pieza clave para determinar la viabilidad de este proyecto. En Tumbes, el gremio de pescadores artesanales está protestando contra la empresa petrolera BPZ, planteando que los estudios sísmicos que realizarán sobre lecho marino, espantarán a las especies que allí se encuentran, con lo que verán severamente afectados su principal medio de vida que es la pesca.
 
Políticos y analistas han coincidido en que el gobierno no cuenta con instancias o mecanismos eficientes para abordar los conflictos, que la Unidad de Conflictos de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) es un organismo caracterizado por su inoperancia, carente de estrategias en campo, arguyen también que esto no es reciente, que es una limitación que el gobierno ha venido arrastrando y que se hizo patente a raíz de los sucesos de Bagua, en junio pasado. Los funcionarios de dicha instancias de la PCM, han respondido diciendo que en estos momentos cuentan con una estrategia desconcentrada y totalmente activa y que los resultados respecto a la acción preventiva y de abordaje de conflictos se van a ir dando en estos meses.
 
Regresemos a la premisa con la que iniciamos esta nota. Los conflictos sociales no van acabar nunca, son consustanciales al funcionamiento de lo social, que tiene que ver con la natural pugna entre distintos grupos de interés. Frente a ello ¿debemos cruzarnos de brazos? Definitivamente no. De hecho la Defensoría viene haciendo su parte alertándonos sobre la cantidad y ubicación de los conflictos, la PCM, a través de la Unidad de Conflictos Sociales, vienen desplegando sus mejores esfuerzos, asistidos, además por un proyecto especial denominado PrevCon, actualmente orientado a mejorar las capacidades en torno a mecanismos de prevención y manejo de conflictos de funcionarios de distintos sectores de gobierno a nivel nacional. De hecho, todos los esfuerzos siempre van a estar por debajo de la presión social, pero no hay que dejar de hacerlos, hay que redoblar la energía en mejorar los canales de comunicación y diálogo, las capacidades para entender la naturaleza y fuentes de cada uno de los conflictos, buscar que las partes tengan los espacios para plantear sus posiciones e intereses, apelar a distintos mecanismos de acuerdo a la etapa de cada conflicto, sea el diálogo preventivo, la negociación multipartes, las mesas de concertación, entre otras.